Llegamos a Salvador a primera hora y decidimos (por presupuesto) no ir a Morro de Sao Paulo (otra vez será...) y sustirlo por Arembepe, un pueblo de pescadores de la "costa dos cocoteiros" que tiene una aldea hippie donde paso un tiempo Janis Joplin meditando y tal y tal en los sesenta, y que se conserva tal y como era.
Asi que pillamos un taxi y nos plantamos alli.
El pueblo es un poco desolado, pero tambien se disfruta aqui de ser los unicos guiris a la vista! Aqui el "puerto" del pueblo
La playa es de arena amarilla, y agua un poco mas turbia de lo que acostumbramos a ver debido a que varios rios desembocan por aqui...pero tiene su encanto, y muchas rocas para subirse a pescar.
Nos vamos a la playa a descansar un poco y conocemos a una parejita de brasileños (fumetillas) que nos llevan a la aldea hippie caminando por la playa
Por el camino nos enseñan tambien un criadero de tortugas, ya que en esta costa tambien se lleva a cabo un proyecto de recuperación de tortugas (esta costa es otro sector importante de nidificación).
Al llegar a la aldea, que se encuentra junto a la costa tras la duna que hace barrera con la playa, nos encontramos con unas casas al estilo de los indios,
gente muuuuy tranquila, y una laguna impresionante de agua dulce, con agua transparente-rojiza, rodeada de juncos y cesped y de agua calentita: un SPA natural que flipas...no saben nada los hippies!!!
Ahi echamos un rato "meditando" y yo jugando con los niños (zarvajes zarvajes),
Damos una vuelta por el pueblo, donde nos muestran una Pousada bastannnte rustica (cutre pero no sucia, mejor que dormir en tienda de campaña) pero con mucho encanto, en el único sitio donde se puede comer algo en el pueblo. Lástima que ya hemos pagado las dos noches, hummmm....
Vemos un mercado de artesania pressiossa y volvemos los cuatro dando un paseo al pueblo.
De ahi nos vamos a tomar unas birritas a la plaza del pueblo, a comer en "La feijoa verde" el plato del día, riquissssimo, y a dormir tempranito como niños buenos.
Volvemos a Salvador en bus, y nos hospedamos en el albergue Saô Jorge, en el centro del pelourinho. Ahi pasamos el ultimo dia en salvador, viendo algún museo, casco historico,
volviendo al mercado modelo bajando por el elevador de Lacerdá para comprar los regalos de navidad
Y despidiendonos del capoerira callejero y la samba, que nunca falta...