|
Ruta: Sevilla-La Haya-México D.F.-Palenque-Roberto Barrios-Tulum-San Cristóbal de las Casas-Mazunte-San José del Pacífico-México D.F.-Amsterdam-Sevilla. En un mes.
Coste del avión casi los 1.000€, contando con que a la vuelta perdí un avión y tuve que pagar casi 100€ por un nuevo vuelo…y desde el otro lado del charco! Ya me veía vendiendo to la artesanía que había comprao para poder volver.
Empezamos!

Llegada a Schiphol airport y de ahí en menos de una hora llegamos en tren para La Haya (7 €), a casa de un entrañable amigo holandés, Ibo. Y de cabeza al Creemer’s mi coffeeshop favorito de la ciudad:

Prinsenstraat, 84. En el centro de la cuidad y tiene un ambiente agradable. Suelen hacer exposiciones, proyecciones y siempre hay alguien jugando al ajedrez en cualquiera de sus mesas.
www.cafecreems.nl
Sólo fue una noche, al día siguiente, partimos para México D.F., previo paso por los E.E.U.U. Todo el día de viaje…hasta que llegamos a nuestro destino. Allí nos recogió Jaime, un regalo para mis sentidos, con muy buena onda. Nos alojó con su familia y nos hizo de guía por la ciudad, derrochando sabiduría y encanto por todos los poros.
Pasamos unos días disfrutando de la cuidad y de su gastronomía:

 
Foto 3: licuados de papaya, mango, plátano…
Foto 4: museo de antropología imprescindible!!
Foto 5: quesadillas.
Foto 6: El zócalo. Se puede subir al hotel Magestic, para ver el zócalo.
Foto 7: cantina “El desnivel”, junto a la catedral, en el zócalo.
Para alojaros, está el Youth Hostel justo detrás del zócalo, en todo el centro.
Nos encontramos con el resto del grupo que venía también a la comunidad zapatista.

Compramos los billetes de autobús en la estación central TAPO con la compañía de autobuses ADO: 706 pesos mexicanos. Y 12 horas pal cuerpo. Os recomiendo montarse con abrigo, ponen el aire acondicionado a temperatura de locura. Ah! Y procurad sentaros lejos del baño…

En Palenque se coge una furgo compartida para llegar a la zona de camping. Imprescindible haceros con una hamaca. La dejan colgar por sólo 20 pesos. Nos alojamos en el MayaBell pero es caro. Os recomiendo mejor La Palapa. Buscad a Katrina, tiene un taller de piedras y vende artesanía a precios muy razonables. Para comer, al Don mucho’s. Otro camping genial es el Panchán.
Visitamos la arqueología maya del dios Panjá y la reina roja: espectacular. Llevaros agua y algo de comer para la caminata. Y mejor si os hacéis con un guía por 50 pesos. La furgo que os lleva sale entre 3 y 5 pesos. Hay que negociarlo todo.
Durante los días que pasamos allí, visitamos Misol-ha, unas cataratas fabulosas.
De ahí ya partimos para el campamento civil de la comunidad zapatista Roberto Barrios. La redila para subir a la comunidad se agarra en las cuatro esquinas. El horario es imprevisible…
Y llegamos a nuestro destino: el caracol que habla para todos. Una comunidad indígena que ha solicitado la presencia de agentes internacionales para asegurar la paz en su territorio, del cual el gobierno quiere echarles para convertirlo en zona turística, por los recursos naturales que tiene.

  
Continuaráaaaaaaaa
|